Español | English
24 de mayo de 2017

GTCdigital

Noticias

Ver lista completa de noticias

Dureza, resistencia, tenacidad...

12/05/2006

Parece que estuviéramos hablando de un “duro” del cine de acción, pero se trata de algunas de las propiedades mecánicas de uno de los materiales más utilizados en la construcción del Gran Telescopio CANARIAS: el acero.

El acero es una aleación (mezcla de metales) donde se funden, generalmente, el hierro y el carbono, aunque en algunos casos se añaden otros materiales (aleantes) para conferir al metal diferentes propiedades según vaya a ser su uso final.

Así, existen aceros destinados, por ejemplo, a fabricar patines (con una proporción determinada de manganeso, silicio y cobre), carrocerías de coches (con carbono, manganeso, silicio y cobre) o cápsulas espaciales, huesos artificiales y fuselaje de aviones, que utilizan acero inoxidable (resultante de sumar cromo y níquel a la aleación). Aunque éstas son sólo algunas de las aplicaciones de un material que está en casi todas partes.

Normalmente, el acero se obtiene de los altos hornos, inmensas “ollas” donde se mezclan hierro, coque y piedra caliza. El coque es un combustible que proviene del carbón de hulla; al quemarlo, el horno se calienta y además libera monóxido de carbono. La piedra caliza se emplea como sustancia fundente y también libera monóxido de carbono, el cual, al combinarse con los óxidos de hierro, los reduce a hierro metálico. La mezcla se va calentando y los metales se van fundiendo al alcanzar los 1.400 ºC.

Este compuesto ardiente se denomina “arrabio” y uno de sus aliados indiscutibles es el oxígeno pues, inyectándolo a gran velocidad y en grandes cantidades en el metal líquido, provoca una reacción en cadena que quema las impurezas y transforma el arrabio en acero.

Si queda alguna impureza flotante, se retira; luego, cuando se considera que el acero está “en su punto”, se abre un dispositivo para permitir que el acero fundido caiga a unos recipientes y sea trasladado para darle forma.

Posteriormente, los diferentes tratamientos térmicos que pueden aplicarse al acero una vez consolidado le darán diferentes cualidades, como la maquinabilidad (facilidad del material para darle forma una vez sólido), la dureza, la resistencia al desgaste o la tenacidad (resistencia al impacto o capacidad de absorber energía sin que se produzcan fisuras).

Los diferentes tipos de acero se agrupan en cinco clases: aceros al carbono, aceros aleados, aceros de baja aleación ultrarresistentes, aceros inoxidables y aceros de herramientas. La estructura mecánica del GTC está compuesta de acero al carbono, uno de los más comunes, ya que más del 90 por ciento de los aceros son de este tipo... un tipo duro, resistente y tenaz.

Natalia R. Zelman

Ver lista completa de noticias