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18 de agosto de 2017

GTCdigital

Todo sobre el GTC

Érase una vez...

El Gran Telescopio CANARIAS (GTC), que tendrá una superficie equivalente a un espejo circular de 10,4 m de diámetro, será, cuando se ponga en funcionamiento, uno de los telescopios más avanzados y con mejores prestaciones para la investigación astronómica.

La idea surgió en 1987, en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), tras la inauguración del telescopio anglo-holandés "William Herschel", de 4,2 m. Entonces, españoles y británicos se plantearon la conveniencia de iniciar un estudio para la construcción de un gran telescopio en el Observatorio del Roque de los Muchachos (ORM), un potente instrumento de nueva tecnología que impulsara la labor de investigación de los astrofísicos y diera continuidad al excelente trabajo que se venía realizando hasta el momento.

En 1989 se presentó al Comité Científico Internacional una propuesta conjunta de un telescopio con espejo primario monolítico de 8 m de diámetro, muy similar a otros proyectos iniciados a finales de los ochenta, que sería construido por España y el Reino Unido. Finalmente, en 1990, las autoridades británicas optaron por  participar en el proyecto estadounidense GEMINI y se retiraron del proyecto de Canarias. Este hecho no impidió que el IAC decidiera seguir adelante, en solitario.

¿Por qué se decidió afrontar este reto antes de que existieran socios de otros países?

No cabe duda de que el GTC responde a una necesidad estratégica de la Astronomía española. La Astrofísica ha tenido en España un auge espectacular,  en un breve espacio de tiempo, con un incremento destacado en el número de investigadores, así como en la calidad y cantidad de sus publicaciones. De ahí la iniciativa de  satisfacer las exigencias y necesidades de los astrofísicos españoles.

Por otra parte, España no participaba en los proyectos de los nuevos grandes telescopios que estaban en marcha (Keck, GEMINI, VLT, etc.). Era pues necesario disponer de un instrumento propio, de última generación, que enriqueciese además el ORM y lo mantuviese al nivel de los mejores observatorios del mundo. El IAC, convencido de que poner en marcha esta estrategia  sería primordial para el futuro de la Astronomía y Tecnología españolas, continuó promocionando el GTC abriendo el proyecto a la participación internacional.

Pocos creían, al principio, que España pudiera llevar adelantesola un proyecto de esta envergadura, pues se consideraba imprescindible la participación internacional y esto condicionaba su puesta en marcha. Para la dirección del IAC era evidente, sin embargo, que iniciar el proyecto animaría a otros países e instituciones a entrar en él, como así ha sucedido.

En 1993 los responsables de la política científica del Estado y de la Comunidad Autónoma de Canarias favorecieron la consecución de fondos europeos para dar los primeros pasos en los estudios previos al proyecto.

En 1994 el Gobierno Autónomo de Canarias creó la empresa pública "Gran Telescopio de CANARIAS, S.A." (GRANTECAN) con el fin prioritario de realizar el  estudio de viabilidad para la construcción del GTC en el ORM. Del mismo modo, la comunidad astronómica española (SEA, Sociedad Española de Astronomía, y todos los grupos españoles que hacen Astronomía y Astrofísica) fue consultada y se mostró favorable ante la idea de un gran telescopio en Canarias.

Un año después, expertos en grandes telescopios de todo el mundo se reunían en Tenerife para estudiar y evaluar la "propuesta de Telescopio". A este grupo internacional de expertos se le plantea la alternativa espejo monolítico/espejo segmentado, decidiendo hacer un estudio exhaustivo de esta propuesta. Tras consultar a expertos en éste área, relacionados con la construcción de los telescopiosKeck de Hawaii, con espejo primario segmentado, se decide pasar de un telescopio con espejo primario monolítico de 8 m a uno con espejo segmentado 10 m.

En 1996 se aprueba la ampliación de capital de la empresa GRANTECAN para dar entrada en ella a la Administración General del Estado, por lo que el GTC arrancó con el compromiso de una financiación 100% española (50% el Gobierno Central y 50% la Comunidad Canaria) en caso de no existir colaboración internacional.

 

LA ACTUALIDAD

Actualmente el telescopio está siendo construido, en su mayor parte, a través de contratos con empresas españolas (un 70%), aunque hay un gran número de empresas extranjeras contratadas. Asimismo, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (IA-UNAM) firmaron, el 31 de julio de 2001, unos acuerdos en virtud de los cuales estas instituciones mexicanas, cofinanciadas por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (CONACYT), aportan un 5% del presupuesto del telescopio y de otras actuaciones e inversiones preparatorias previas a su explotación. Como contrapartida, obtendrán un 5% del tiempo de observación y contribuirán, también con un 5%, a los gastos de operación del GTC, contemplando, además, intercambio de tiempo de observación entre el GTC y el Gran Telescopio Milimétrico (GTM), de 50 m, que el INAOE y la Universidad de Massachusetts construyen en la actualidad.

Simultáneamente, con el fin de fomentar y afianzar el intercambio científico y tecnológico entre estas instituciones mexicanas y el IAC, se firmó un “Protocolo de Cooperación Astrofísica” con el INAOE y el IA-UNAM. Este acuerdo incluye programas de intercambio de científicos y tecnólogos, además de colaboración en futuros proyectos instrumentales.

Por su parte la Fundación para la Investigación de la Universidad de Florida (Estados Unidos), tras mostrar también un claro interés en participar como socios en el proyecto, firmó los acuerdos de participación el 17 de octubre del 2001. Estos implican una participación del 5% con la obtención de un 5% de tiempo de observación.

Con estos acuerdos se inició la internacionalización del proyecto GTC.